Poesía de olla, un fogón de solidaridad


Martín Rodas

El  sábado 7 de julio se encendió por primera vez un fogón con leña pa`rato. La jornada comenzó temprano en La Galería de Manizales, con la complacencia del gerente don Justo.

Allí locatarios como doña Cenelia y don Edison, entre otros, iniciaron el ritual de la solidaridad, pues de sus manos brotaron papas, yucas, plátanos, carne, zanahorias, tomates, cebollas, arracachas, etc., que más que aplacar el hambre del cuerpo servirían para convocar, desde los lenguajes del arte, nuestras almas, hambrientas de amor, creación y paz, tan anhelados en estos días difíciles. También hubo generosos aportes de Gustavo y Germán Vallejo, de la Fundación Visión y Gestión; de Alexánder Rodríguez, director de la Casa de la Cultura Comuna Atardeceres de Chipre.
Poetas, músicos y artistas ya estaban convocados: La Cofradía de la Luna Oscura, Martín Rodas, Carlos Mario Uribe, Fernando Toro; los maestros Fernando Cano y Marco Rico con su música y otros que de manera espontánea nos acompañaron. En la tarde fuimos en busca de lo más importante: la comunidad de La Aurora, en donde se nos permitió utilizar la cancha comunitaria. Ya entrados en calor gracias a la olla al fuego, encendida y protegida por don Ricaurte Castro y muchos jóvenes que aportaron la traída de la leña, además de las hermosas madres que acompañaron a doña Lucy Helena Galeano, y que con ella fueron las alquimistas en la improvisada cocina, al calor de guitarras, versos y risas de incontables niños que revoloteaban de un lado a otro.


Los vecinos, con deseos de participar, preguntaban qué faltaba, y sumaban su aporte y su alegría. Hasta desde Morrogacho, Luis Eduardo Espinosa, autor del libro “Cartas al Putas”, se acercó a compartir sus donativos. Por supuesto, faltó tiempo, recursos y una convocatoria más amplia, pero gracias al respaldo de Lukas, doña Carmenza, Juliana Santacoloma, Erika Muñoz y la misma comunidad tuvimos la oportunidad de un espacio mágico. Tampoco faltó el inconforme, un residente del centro que, haciendo sombra a su Franco apellido y respaldado por hablillas y chismes de corrillo, increpó la falta de consolidación poética de algunos jóvenes escritores que se presentaron espontáneamente, la, para él, desafinada participación musical, y el haber llegado a la comunidad a exigir ingredientes del sancocho, supuestamente para disfrutarlo sólo nosotros; es decir, no entendió la idea de comunión, fraternidad y disfrute con la comunidad, lo que en todo el evento se evidenció de manera feliz y palmaria, y tanto artistas, organizadores y comunidad, probamos el delicioso resultado de un esfuerzo colectivo.
Respecto a lo literario, nuestras convocatorias son incluyentes, abrimos espacios a escritores en formación; no hay casting, examen, concurso o barreras para la expresión artística. Para nosotros es excelente que se dé la participación de todas y todos los artistas, ya sea populares o renombrados poetas y músicos, que en esta ocasión tuvieron escenarios abiertos, como en la vereda La Aurora. No realizaremos pasarelas literarias para invitar sólo a encopetados creadores, primero porque hay que visibilizar a las artes emergentes; segundo porque la poesía, desde que entra al circuito de lo comercial, se convierte en negocio que no nos interesa. Alguien dijo: “La poesía no se vende porque no se vende” y decimos nosotros, desde la hermosa y germinal experiencia en la vereda La Aurora, de nuestro proyecto “Poesía de olla”: ¡Viva la poesía viva!


Este proyecto se enmarca como una materialización de la idea de “ojo con la gota de TiNta (una editorial pequeña e independiente)”, de un libro en formato de sancocho, en donde la sopa y los elementos que se adicionan hacen parte de una escritura colectiva y su consumo también colectivo permite que los asistentes sean los narradores que utilizan simbólicamente el plato como soporte o papel y la cuchara como la pluma que escribe. En la construcción de este sueño agradezco especialmente la coordinación del evento por parte La Nave de Papel, quien este año ha realizado cuatro grandes eventos, sin recursos oficiales, como La semana mundial de la poesía, Sólo mujeres poetas, Poesía, música y fotografía en el Cable y, con Ojo con la gota de TiNta, esta primera Poesía de Olla, y que continuará en una segunda versión el sábado 25 de agosto en la Fundación Visión y Gestión desde las tres de la tarde con entrada libre y que como segundo volumen de la serie Poesía de Olla hemos titulado: “Poesía pacífica”.