Relevo cultural

Martín Rodas***

Desde hace muchos años, cuando era un niño, mi padre me paseaba por la carrera 23 de Manizales y transitar por el Banco de la República era obligado. Allí siempre estaban, en aquella época, los policías que cuidaban el edificio… y también “Relevo”, el perrito que ellos habían adoptado como mascota y que literalmente vivía en el andén de esta institución. 

“Relevo” era un perrito chandoso y regordete, pero con un inmenso carisma, que le permitió hacerse querer de quienes caminábamos por allí. Este “garosito” era quien siempre nos recibía cuando ingresábamos al área cultural del banco para hacer las tareas en su biblioteca o escuchar música en la sala adecuada especialmente para tal fin. También se realizaban exposiciones de pintura y había un pequeño museo precolombino con algunas piezas de oro.

Fueron muchos, muchísimos los años que transcurrieron en la rutina de asistir regularmente a este sitio cultural y toparnos siempre con “Relevo”… hasta que el animalito murió y con el la dinámica del Banco, pues se sumió en un adormecimiento contagiado por el decaimiento del centro de la ciudad como núcleo cultural. Luego vino el traslado a otro sitio que terminó por invisibilizarlo. Pero de todos modos estaba el proyecto de construcción, en el sitio original, de una nueva sede, del cual fuimos testigos los paseantes de La 23.

¡Y por fin!, el viernes 16 de junio, con el eslogan de “Volvemos al centro”, se inauguró con bombos y platillos la nueva sede a la que fui invitado y de la cual me ha quedado la impresión tremenda de que sí se cumplió y de manera sobrada con lo que se había prometido a Manizales y a la región: un centro cultural con todas las de la ley, el más grande del país después de la Biblioteca Luis Ángel Arango, bajo las mejores especificaciones arquitectónicas y tecnológicas y una loable filosofía de sostenibilidad e inclusión social que desde el arte permitirá la construcción de relaciones con la ciudad, la región y el paisaje cultural cafetero.

Con este nuevo Centro Cultural del Banco de la República se ha dado un verdadero relevo cultural, lo cual me lleva a retomar la figura de ese otro “Relevo”, aquel perrito rechonchito y chandoso que nos esperaba en las puertas de la antigua sede para indicarnos con alegría que ingresáramos, pues allí estaba un sitio que brindaba el calor del encuentro con las manifestaciones culturales. Ahora “Relevo”, desde el cielo de los perros, es de nuevo ese ángel guardián que nos muestra el camino hacia un lugar que, renacido, se convertirá seguramente en el “solar” de encuentro y creación para la lectura, la música y las artes en general.

Felicito especialmente al Gerente Cultural del Banco de la República en Manizales, Carlos Augusto Jaramillo y al equipo de trabajo que lo respalda,  por la dinámica incluyente y abierta con que ha iluminado un espacio que es patrimonio de la ciudad y la región.

 

 



***  Poeta, anacronista, dibujante y pintor; editor de “ojo con la gota de TiNta (una editorial pequeña e independiente)”.